Una y otra vez apretó
el botón de aquel invento
y la luz vino y marchó
como la magia de un cuento.
De pronto el hilo parpadeó
¡Todo el invento temblaba!
Qux de un salto se apartó
y se calló sobre la cama
-¡Esto va a reventar!-
gritó Qux horrorizado
y aunque al niño no quería despertar
se ocultó bajo su pelo aterrado.
No dejaba de temblar
su cuerpecito de tinta y papel
y sus dedos de tirar
del pelo del niño Miguel

Y gracias podía dar
de que este a lo bestia roncara
y que resoplara sin parar
y que no se enterase de nada
La pompa de cristal se quebró,
se rompió en mil añicos
Qux saltó de la cama veloz
y se escondió en el zapatito.
Miguel jamás se enteró
de que un revoltoso garabato
su lámpara estropeó
y se ocultó en su zapato.
Y así la aventura acabó
Qux tuvo mucha suerte
y gracias a esta historia aprendió
a comportarse mejor
y a no jugar con la corriente.
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